Yo no se a quién se le ocurrió que tenemos que ser fuertes, que no podemos sentir ni expresar lo que sentimos. Muchas de las corrientes de hoy en día que intentan investigar las relaciones entre hombres y mujeres se encargan de entenderlo desde el punto de vista que toda la sociedad actúa como una gran masa machista, pseudoagresora, castrante, e insensibilizante. Al menos inclusive en algunos cursos de la Universidad se dedican a esto.
Ahora en la realidad a pesar de existir esa demostración en muchos ámbitos no es la única. El panorama no se puede reducir tanto a justificarlo con "la actitud de los hombres" o la "sociedad patrialcal". Primero los hombres no somos los únicos responsables, y segundo la sociedad patrialcal tiene muchos causantes más aparte de un simplista "enfoque de genero". Quiero minimizar un poco esa visión primero ya que el énfasis en estos puntos de vista ha invisibilizado el estudio profundo y el entendimiento real de la masculinidad en la sociedad actual.
Quizá por las acciones afirmativas que se hacen necesarias para compensar, y equilibrar las oportunidades de la mujer ante el hombre (entre otras la concepción de la mujer como promotora de las actividades reproductivas y el hombre en las actividades productivas), se ha visto la necesidad de minimizar no solo las ventajas del hombre (realmente "bajar el piso" de este) sino llegar al punto de ser castrante en invisibilizar cosas tan sencillas pero fundamentales como el derecho a sentir y expresar. Hoy en día en las relaciones interpersonales es común que mujeres y hombres sean partícipes de limitar la capacidad de llorar a un hombre o de exponerlo a un juicio para "enseñarle a ser caballero".
Uno de los encuentros mas recientes que tuve con este tipo de actitudes fue el tener que encontrar que en muchas de las relaciones que mantengo con amistades mujeres es esperado que el correcto "protocolo de un caballero" es el tener la iniciativa, pagar la cuenta, conducir el carro y llevar a la mujer, tomar las desiciones, entre otras (yo se que parece extremo pero si lo piensan la mayoría de las veces esto se le mira como un "caballero"). Al final se le extrae al hombre de su propia capacidad de decidir y este se ve en la desición de ser él mismo y tomar desiciones porque quiere, o el ser un "caballero" y limitarse a comportarse y "ganarse" el título de esa manera. La mayoría de las veces si la mujer toma esas iniciativas entonces a esta se le califica de maneras despectivas por su comportamiento, o se ridiculiza al hombre en función de la acción que no está "cumpliendo".
Un ejemplo claro es lo que he visto en muchas ocasiones y de esta manera no quiero generalizar pero si es bastante común. Normalmente me doy cuenta que a la mujer le agrada ser "cortejada" (llamese que le presten especial atención, que la busquen, que la llamen, que la inviten, que el hombre sea detallista con ella) el problema no está ahí, el conflicto es que cuando llega la hora de que el hombre quiere algo mas regularmente la mujer lo que siente es atracción por esas acciones y actitudes; y al final de cuentas no quiere al hombre, quiere lo que este hace. Le agrada todas las atenciones, pero no quiere nada con él mas allá de lo que hace el por ser un "caballero" y tratar de conseguir que "le de pelota". Entonces la mayoría de los hombres nos ilusionamos con la idea de que nos da pelota, pero la mujer simplemente está siendo (y con gran razón) receptiva de las atenciones extras que recibe del hombre, ya que no se siente comprometida a ser clara y decir que no quiere nada con el hombre.
Hay momentos en la vida de muchos hombres en los que no nos damos cuenta de esto hasta tarde, pasamos mucho tiempo entre ir y venir, cuando ella está necesitada de ese hombre que la corteje le da pelota hasta el punto en que él se vuelva ese caballero, y luego frena al pobre hombre "en-corcel-ado" con una simple negativa sin preguntarse a sus adentros el por qué de la desilusión del hombre. El problema está en la carga del hombre, no siempre pasa así pero si el hombre realmente está interesado tiende a exponerse mucho, y luego no solo queda expuesto sino herido. No digo que sea una actitud de todas las mujeres, ni que siempre sea malintencionada, sin embargo si he visto cierto disfrute y necesidad de "compensar" como mujer mediante esas maneras de actuar.
Si a lo anterior le agregamos que al hombre normalmente se le enseñó a ocultar sus sentimientos, lo más común será encontrar que él opte por esconder lo que siente y tratar de seguir de manera desapercibida en lo posible de "su" tan inesperado resultado.
Es mucho lo que falta por explorar, creo que el estudio de la masculinidad ayuda a esclarecer no solo como actuamos los hombres sino como establecemos relaciones interpersonales entre nosotros y con las personas de sexo distinto. Sin embargo no pretendo ser objetivo, como hombre tengo un punto de vista que lo determina el cómo establezco las relaciones con otras personas y cómo concibo estas relaciones.
"Quiere que andés detrás de ella, pero no te quiere a vos"
Ahora en la realidad a pesar de existir esa demostración en muchos ámbitos no es la única. El panorama no se puede reducir tanto a justificarlo con "la actitud de los hombres" o la "sociedad patrialcal". Primero los hombres no somos los únicos responsables, y segundo la sociedad patrialcal tiene muchos causantes más aparte de un simplista "enfoque de genero". Quiero minimizar un poco esa visión primero ya que el énfasis en estos puntos de vista ha invisibilizado el estudio profundo y el entendimiento real de la masculinidad en la sociedad actual.
Quizá por las acciones afirmativas que se hacen necesarias para compensar, y equilibrar las oportunidades de la mujer ante el hombre (entre otras la concepción de la mujer como promotora de las actividades reproductivas y el hombre en las actividades productivas), se ha visto la necesidad de minimizar no solo las ventajas del hombre (realmente "bajar el piso" de este) sino llegar al punto de ser castrante en invisibilizar cosas tan sencillas pero fundamentales como el derecho a sentir y expresar. Hoy en día en las relaciones interpersonales es común que mujeres y hombres sean partícipes de limitar la capacidad de llorar a un hombre o de exponerlo a un juicio para "enseñarle a ser caballero".
Uno de los encuentros mas recientes que tuve con este tipo de actitudes fue el tener que encontrar que en muchas de las relaciones que mantengo con amistades mujeres es esperado que el correcto "protocolo de un caballero" es el tener la iniciativa, pagar la cuenta, conducir el carro y llevar a la mujer, tomar las desiciones, entre otras (yo se que parece extremo pero si lo piensan la mayoría de las veces esto se le mira como un "caballero"). Al final se le extrae al hombre de su propia capacidad de decidir y este se ve en la desición de ser él mismo y tomar desiciones porque quiere, o el ser un "caballero" y limitarse a comportarse y "ganarse" el título de esa manera. La mayoría de las veces si la mujer toma esas iniciativas entonces a esta se le califica de maneras despectivas por su comportamiento, o se ridiculiza al hombre en función de la acción que no está "cumpliendo".
Un ejemplo claro es lo que he visto en muchas ocasiones y de esta manera no quiero generalizar pero si es bastante común. Normalmente me doy cuenta que a la mujer le agrada ser "cortejada" (llamese que le presten especial atención, que la busquen, que la llamen, que la inviten, que el hombre sea detallista con ella) el problema no está ahí, el conflicto es que cuando llega la hora de que el hombre quiere algo mas regularmente la mujer lo que siente es atracción por esas acciones y actitudes; y al final de cuentas no quiere al hombre, quiere lo que este hace. Le agrada todas las atenciones, pero no quiere nada con él mas allá de lo que hace el por ser un "caballero" y tratar de conseguir que "le de pelota". Entonces la mayoría de los hombres nos ilusionamos con la idea de que nos da pelota, pero la mujer simplemente está siendo (y con gran razón) receptiva de las atenciones extras que recibe del hombre, ya que no se siente comprometida a ser clara y decir que no quiere nada con el hombre.
Hay momentos en la vida de muchos hombres en los que no nos damos cuenta de esto hasta tarde, pasamos mucho tiempo entre ir y venir, cuando ella está necesitada de ese hombre que la corteje le da pelota hasta el punto en que él se vuelva ese caballero, y luego frena al pobre hombre "en-corcel-ado" con una simple negativa sin preguntarse a sus adentros el por qué de la desilusión del hombre. El problema está en la carga del hombre, no siempre pasa así pero si el hombre realmente está interesado tiende a exponerse mucho, y luego no solo queda expuesto sino herido. No digo que sea una actitud de todas las mujeres, ni que siempre sea malintencionada, sin embargo si he visto cierto disfrute y necesidad de "compensar" como mujer mediante esas maneras de actuar.
Si a lo anterior le agregamos que al hombre normalmente se le enseñó a ocultar sus sentimientos, lo más común será encontrar que él opte por esconder lo que siente y tratar de seguir de manera desapercibida en lo posible de "su" tan inesperado resultado.
Es mucho lo que falta por explorar, creo que el estudio de la masculinidad ayuda a esclarecer no solo como actuamos los hombres sino como establecemos relaciones interpersonales entre nosotros y con las personas de sexo distinto. Sin embargo no pretendo ser objetivo, como hombre tengo un punto de vista que lo determina el cómo establezco las relaciones con otras personas y cómo concibo estas relaciones.
"Quiere que andés detrás de ella, pero no te quiere a vos"